miércoles, 2 de junio de 2010

Mario Vaquerizo: hacía tiempo que no oía una tontería tan grande de alguien que no es político



Lo vi en directo en El Intermedio y he encontrado las palabras exactas en la sección Visto, dicho, oído, del gran Bob Pop, en el diario Público:

ENTREVISTADORA: "¿Quién crees tú que disfrutaba más en la cama, la mujer de Hitler o la de Franco?"

MARIO VAQUERIZO: "‘La collares’ fue una de las primeras personas que en esa España gris y obsoleta y antigua puso un poquito de ‘glamour’ y trajo un poquito la casaDior a España, y eso es de agradecer."

Es lo que pasa cuando haces de la superficialidad tu bandera, y te lo acabas creyendo tanto que en vez de contestar a una pregunta chusca con una respuesta de su nivel, lo haces queriéndotelas dar de serio, tolerante, ingenioso, culto, glamouroso... y al final te delatas como lo que de verdad eres. Ah, Mario, y una cosita: una burrada no es menos burrada por repetir en medio de la frase "un poquito".

(Como no he encontrado el vídeo en youtube, cuelgo la parodia de Muchachada Nui. Como veis, algunos personajes casi no admiten ser parodiados).

3 comentarios:

ada dijo...

Qué se puede esperar de un tipo que venera a la Belén Esteban...me he tronchado con la parodia!!! Jejejejejeje

Mayte Sánchez Sempere dijo...

Confieso que en mi infinita incultura popular he tenido que buscar quién es este tipo... y he llegado a una conclusión que no sé si alguien compartirá: los "provocadores" siempre han sido politicamente incorrectos. Así, sin darle más vueltas. Si uno quiere escandalizar no tiene más que hablar bien de aquello que ahora se ve mal. Y en general, consiguen que se hable de ellos más que si se apuntan al carro de lo polticamente correcto.

Pero insisto, no conozco la trayectoria, vida, obra y milagros de este señor, hablo de lo que me han inspirado su pinta y sus palabras.

Besos,
Mayte

Brauls dijo...

Te olvidas, creo yo, de lo peor de la entrevista. Lo que has transcrito es lamentable, tienes toda la razón, pero lo que te falta es de juzgado de guardia. No te fastidia que el muchacho da una vuelta de tuerca inverosímil y dice que ya está bien de calificar a las personas por lo que son, por lo que dicen y piensan reivindicando poder hablar de alguien sólo y precisamente por su estética (estilismo dirían algunos). ¡Qué país y qué intelectuales de tres al cuarto!