lunes, 21 de junio de 2010

IMPERTINENCIAS DE UN LECTOR (I)


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hay más poetas que lectores de poesía

cualquier día de estos traeran con palas

las novedades y en vez de repartir helados

regalarán poemarios para soportar la sofoquina
estival que aumenta el recalentón al constatar

que la mayoría de los escribidores del país

jamás de los jamases besaron una manzana
antes de darle el primer bocado.
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entre las ingles y el inglés, hay otros idiomas
que si bien no son comerciales ni estudiaron

los hombres de negocios, como bien recuerda
Eielson, dan cuenta de esa pequeña libertad
tan extrañamante usurpada y desconocida: ocio.
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Odio que no haya más ocio y menos negocio
en las letras de los poetas vivos. Mejor vida,

no más vida... mejor, no más poesía, por favor.

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Víktor Gómez
(De otro decir por decir)