lunes, 26 de abril de 2010

... dice mi amigo Antonio

Algunos de los artículos que cuelgo aquí, me los hace llegar mi amigo Antonio Paraíso, que es sociólogo y buen rastreador. Y como los mensajes que acompañan a los artículos no suelen tener desperdicio, le he pedido permiso para transcribirlos en este blog. Gracias, Antonio.

Ah, por cierto, lo de "los demás también lo hacen" a mí no me vale. Yo no doy patente de corso a nadie y cuando se roba a los ciudadanos no se es más o menos de derechas o de izquierdas, se es un "indeseable". Ese tipo de comportamientos merman de recursos económicos al Estado impidiéndole emprender políticas sociales para sacar a aquella gente que vive en la pobreza y permitirla, desarrollando sus potenciales cualidades, que contribuya activamente a mejorar la sociedad en la que vive.

Pero claro, si uno piensa que lo mejor es liberalizarlo todo y que el Estado no tenga un papel principal en la sociedad, pues como no va a decir esa máxima de que "los pobres son pobres porque quieren, pues quien quiere progresar en esta vida bien que puede hacerlo" . La verdad es que tienen toda la razón: Todos hemos nacido en el barrio de Salamanca, nuestros padres nos ayudaban explicándonos claramente cómo resolver logaritmos neperianos o integrales -si aún así no nos enterábamos no importaba, nos ponían profesores particulares, ¡eran tan baratos! -, nos mandaban a Inglaterra a un colegio todos los veranos desde que cumplíamos 9 años, y en el colegio, el instituto y la universidad hacíamos amistades duraderas con hijos de jueces, empresarios, políticos, y otras personalidades de la sociedad de reputación contrastada cuyos padres, casualmente, eran amigos también de los míos. Cuando llegamos a la edad adulta y tenemos que progresar, todo el que quiere puede fácilmente hacerlo ya que todos, absolutamente todos, tenemos la formación suficiente para conseguirlo porque, ¿quién no tiene la capacitación necesaria para levantar el teléfono y llamar a su antiguo compañero de facultad para que le recalifique a urbano unos terrenos que acaba de comprar como rústico? o ¿quien no puede decirle a su padre que llame a su amigo Borja y le haga, ya que éste casualmente es el Secretario del Consejo de Administración de la multinacional Indria, el favor de colocarme como adjunto a Dirección de algún departamento? pues como hablo inglés perfectamente, estoy Licenciado por el ICADE y tengo un M.B.A. por Harvard...


Antonio Paraíso

viernes, 23 de abril de 2010

Sexo entre funcionarios y presas a cambio de favores

Sexo entre funcionarios y presas a cambio de favores

Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior, destituyó el miércoles a la cúpula de la prisión Madrid I (Meco), una cárcel de mujeres. El director, José Luis Cuevas; el subdirector, Bonifacio A.; y el administrador, Juan R., han tenido que abandonar sus responsabilidades después de que la Subdirección General de Inspección haya abierto una investigación por las irregularidades que se han cometido dentro del centro.

Diversas fuentes de la prisión han explicado a 20 minutos que estas irregularidades, castigadas en el Código Penal con penas de cárcel, han podido ser cometidas hasta por 14 funcionarios, que están siendo investigados. Estos trabajadores obtenían sexo de las reclusas a cambio de favores. Por ejemplo, dejarles utilizar un móvil o pasarles algo de droga. También están acusados de dar alcohol a las presas. Todo está prohibido.
(...)
Las mismas fuentes destacan que estos "comportamientos indecorosos" de los funcionarios eran vox pópuli dentro del centro, y que Instituciones Penitenciarias ha tomado cartas en el asunto cuando ha habido denuncias de presas y de asociaciones que trabajan con ellas.

(Para leer la noticia completa, pincha aquí)

Pues sí, aquí, al ladito mismo, en Madrid. Pero luego resulta que sale un informe de Amnistía Internacional en el que se dice que en nuestras cárceles y comisarías hay palizas, vejaciones y abusos, y todo el mundo se echa las manos a la cabeza, porque ¿quiénes son éstos para pretender sacarnos los colores? Porque aquí no pasa nada, nunca pasa nada. Nosotros somos del bando de los buenos, los civilizados, y si hay una voz discordante -sea una ong prestigiosa, o un actor que se atreve a manifestar sus ideas públicamente- se la pone a parir y se la calla, porque nadie sabe mejor que nosotros lo que tenemos aquí. Y aquí no tenemos nada porque no queremos tener nada. Esas cosas siempre pasan lejos y a otros, y vete tú a saber qué habrán hecho para merecer lo que les pasa. ¿Aquí? Aquí eso no, por dios, qué barbaridad, cómo se le ocurre.

jueves, 22 de abril de 2010

"Harto de estar harto ya me cansé"

No deseo hacer de esta entrada una denuncia social, un encendido alegato contra las instituciones; hoy no. Resulta que estoy enamorado, sí ya sabéis: Enamorado hasta la médula. Otras veces lo estuve y cometí uno de los errores más típicos: Dar por sobreentendido que, puesto que el sentimiento existía, no necesitaba expresarlo. Pues ya no. Estoy harto de recaer: "jartito,jartito"
Hoy voy a decir a la mujer que amo, cuánto significa para mí tenerla. La altísima ternura que me provocan sus ojos, esa manera tan suya de acercarse a mi vida con pasos pequeños, cuidadosos -como el que entra en la habitación donde duerme un niño-. Hoy escribiré a la mujer que amo la carta que le debo. Le diré que
Pronto la tristeza dio paso a la melancolía, menos gélida pero igual de dolorosa. Nostalgia de no poder terminar los días juntos. Añoranza que lentamente construyó su nido cada viernes roto, en su ir y venir entre la realidad de tenernos y el mundo paralelo que se abría a nuestra espalda. Nos fiamos a los ojos y sin firmar nada que no pudiéramos sentir, decidimos andar cogidos de la mano.
Detrás de nosotros el tiempo se resquebrajaba. Podíamos escuchar ese sonido que provocan los muros más altos al caer. Era inevitable girar el cuello, mirar por encima del hombro aquellos edificios que entre nubes de polvo, se convertían en escombro. Eran casas habitadas. Había inquilinos con nombre. Ninguno de ellos indiferentes. Nombres nacidos del útero, de la sangre o conquistados en esas batallas que el amor plantea. Batimos pues los brazos para espantar la nube de ceniza, para que los nuestros no quedaran enterrados o cubiertos de lo mismo que nos asfixiaba. Es otro acto de amor. Abrir la carne para sacar lo que por dentro nos come, no puede significar más daño que las íntimas mordidas.
En ese punto estamos. Seguimos caminando acompañados de certezas que antes no existían. No un “antes” de los que generan fósiles, un tiempo que la historia pueda medir con sistemas probados. Es más un adverbio que llama a la improvisación, a la apuesta, a un salto al vacío que se aleja de lo tradicional con cada paso que damos. Estamos inventando calendarios, relojes. Con marcas en las paredes del sueño contamos extrañas horas, días que no empiezan con el alba ni terminan cuando los búhos pliegan sus alas. Aun así la lentitud con la que suceden nuestras cosas,  hace subir las lágrimas. Si no nos podemos abrazar, sentir el baño de la piel, una noche se convierte en el túnel de una eternidad que duele. Se generan vacíos abisales entre los huecos de los besos.
Hoy quiero decir a la mujer que amo, con mis labios de letra: Te quiero. Para que nada tenga que suponer, porque ya estoy harto de que el amor se sobreentienda.
Julio

miércoles, 21 de abril de 2010

Decía abuelo:

Ovejas esquiladas, que temblaban de frío, y no sólo por el hecho de haberles quitado su abrigo natural, que también; sino que, y a mi modo de ver -porque así me lo enseñaron- por el miedo que todo lo paraliza. Mi abuelo materno me enseñó que las ovejas, en época de esquila, eran más huidizas que en cualquier otro mes del año. Esta rutina anual que llegaba unos meses antes de que el abrasador verano hiciese estragos en la Siberia extremeña y que contribuía a que el animal soportase mejor los calores, a la par de que le sirviese de refresco, le proporcionaba un nuevo look que año tras año no dejaba de sorprenderlas; no obstante, después de la esquila, a la oveja se le quedaba un cara entre sorpresa e insulto, digna de ver. Pero entonces ¿por qué eran más huidizas ahora? La clave está en el miedo –decía mi abuelo–. Son animales, como nosotros, que sienten y padecen.

Mi familia –como otras muchas-, que sintió y padeció los estragos (ruina, daño físico o moral –en el caso de mi familia: hambre-) de la brutalidad de la sinrazón (acción injusta o no razonable), utilizó hacia sus vástagos, entiendo que como mecanismo de defensa: el silencio (abstención de hablar), a modo de protegernos, a modo, también, de protegerse ellos mismos. Una vez pensé si esto era cobardía, pero con unos años más que tengo a mis espaldas y , últimamente, con alguna que otra charla sobre el tema con mi madre, comprendo que la película era sobrevivir. Y así fue, sobrevivieron, sobreviví. No obstante, comprendo que un hijo, mellizo de otro, muerto porque en sus pechos sólo había leche para uno; un hermano muerto en la guerra; otros molidos a palos; un marido lisiado, aunque dispuesto día y noche a buscarse las habichuelas para mantener seis hijos más; más familia, vecinos, todos represaliados por el mero hecho de ser labradores, pastores….y éstos tener por norma no coincidir en la perspectiva de la vida con el cacique de turno; decía que comprendo a mi abuela y su vivencia –por ejemplo- en su silencio. Comprendo lo que es sobrevivir en determinadas circunstancias. Alejarse del terror, posiblemente olvidar, para que en cierta manera, sus nietos no se vean en similares circunstancias.
____________________________---


Abuela, abuelo, si algo aprendí de vosotros, fue la honestidad. Ahora que de vez en cuando apunto las cosas -por eso de que la memoria nos traiciona- decidí, hace algún tiempo, que el silencio ya tuvo su espacio. Se acerca el verano, y es época de esquila. Os juro, que lo que menos tengo es miedo.



NOTA 1: El video (20”) extraído de http://www.foroporlamemoria.info y que me parece un ejercicio en contra del olvido excepcional (en un momento del vídeo la persona que va relatando su vida por aquellos días y el fatal desenlace de los suyos, lleva entre sus manos los alambres con los que ataron a su familiar y un trozo de sombrero que llevaba puesto en el momento de volarle cabeza, y que conserva desde entonces). En el vídeo hay diferentes testimonios que rememoran los macabros hechos acontecidos 1939 en Herrera del Castillo, hoy con el nombre de Herrera del Duque, y Peloche, pedanía o barrio perteneciente a este municipio de la provincia de Badajoz, es el pueblo, y lo sigue siendo, de toda mi familia, la de mi padre y mi madre.
En el año 2004, se consiguió sacar, con “alevosía y nocturnidad” -pues no a todo el pueblo le pareció bien- de una fosa común a alguno de los familiares de la gente que aparece en este documental; no obstante se sabe que hay más fosas comunes con más represaliados; en Peloche, dice mi madre, se sabe de una, en un lugar que llamamos La Fuente del Espino, y que hace unos años, y sin venir a cuento plantaron una ermita donde se rinde pleitesía a una virgen que llaman del Espino.
El Juzgado de Herrera del Duque es uno de los pocos que todavía no tiene archivada la causa “memoria histórica” de la que el juez Gazón se inhibió, y en cierto modo gracias a este documental, del que espero siga haciendo, si no lo ha hecho ya, esta labor de memoria, ahora más que nunca, tan necesaria.



NOTA 2: Abuelo también decía: que la mierda es ambidiestra; y en cierta manera, y según que casos ,no le faltaba razón. El tema es que desde hace mucho tiempo no milito en ningún partido político, no sé si seré ahora más libre o menos esclavo, la cosa es que únicamente confío en la persona o individuo como tal, y lo que están o intentan hacer con este hombre me parece una aberración. Por eso mi apoyo incondicional al Juez Garzón.

NOTA 3: Esto va por ella, él y todos ellos:

RUNRÚN

si había una noche fría
-como las de antes-

la señora siempreluto
los acurrucaba junto a sus tetas
luego, les sentaba a cada uno sobre
sus rodillas
y con esa vocecilla que tienen las antiguas,
las de antes,
-porque así eran las abuelas de antes-
con voz de antes
empezaba a hablarles de aquellos niños
que no tenían padres con los bolsillos repletos de monedas

de aquellos niños
que jugaban con el aro de metal de un barril de tocino

y hablaba
de que a aquellos niños
les sonaban las tripas y que el juego
obedecía a la imaginación

y que los niños crecieron y ya no había suposiciones
ni juegos para olvidarse de comer

y que aun así había que seguir en pie…

…y que ya era hora de dormir
porque no había más que contar.

la abuela tenía miedo a trastornarles el sueño
y cuando tenía la certeza de que estaban dormiditos,
ensimismada,
y con un runrún

y con esa vocecilla que tienen las antiguas,
las de antes,
-porque así eran las abuelas de antes-
con voz de antes. seguía:

uno
al pie de la cuneta
otros
a la orilla de la playa
muchos más
en la soledad de un descampado
y tantos otros
por las tapias traseras de los cementerios

la historia es como sigue...

sólo doblaron las rodillas

en los últimos espasmos de la nuca
al posterior disparo.

uno
al pie de la cuneta
otros
a la orilla de la playa
muchos más
en la soledad de un descampado
y tantos otros
por las tapias traseras de los cementerios.

de Gsús Bonilla, en OVEJAS ESQUILADAS, QUE TEMBLABAN DE FRÍO

Dos reflexiones del poeta italiano Edoardo Sanguineti


Dos reflexiones del poeta italiano Edoardo Sanguinetti, extraídas de una entrevista en el Diario Público, que encuentro muy interesantes:


Le entristece la pérdida de conciencia de clase actual. “Es necesario que el escritor se implique políticamente, que tenga esta conciencia y que no se preocupe sólo de la literatura”, apunta. (...) ¿Por qué? “Porque si no se pierde la capacidad de contestación”, explica este autor que, paradójicamente, ha sido más reconocido por la revolución formal de sus libros que por su contenido político. (...) Esta falta de conciencia de clase no es sólo un lastre para la literatura: es la causa de que hoy “no se enfoquen bien los problemas sociales. Ocurre con el feminismo: no se parte de la idea de que la hija de Berlusconi no es igual que la hija de un obrero. Así, al final, el tema de las mujeres se convierte en una categoría de mercado o de modas”.


¿Y qué podemos hacer? Sanguineti piensa unos segundos... y ofrece una respuesta atípica: “Hay que enseñar a los niños en qué consiste la muerte. La conciencia de que morimos es lo que nos diferencia de los animales. Y otra cosa muy importante: no son los padres los que deben preocuparse tanto de los hijos, sino al revés. Son estos los que tienen que vengar el sufrimiento de los padres”.


Reconozco que la primera de estas dos reflexiones me sorprendió por la claridad con que la expresa, pero que era algo que yo ya había pensado y expresado ( yo suelo ejemplificar esa idea con Esperanza Aguirre: no hay manera humana, por mucho que compartamos género, de que yo me sienta cercana a esa señora; la diferencia ideológica tiene más peso que cualquier par de cromosomas). Tampoco me sorprende demasiado la importancia que le da a la muerte; yo también pienso que algunos de los males de esta sociedad, la insensibilidad, la crueldad, la frivolidad, se deben al olvido de que alguna vez moriremos. Pero reconozco que lo que me dejó epatada -porque nunca lo había pensado así- es su última afirmación. Y al leerla sentí algo muy parecido a una revelación.

martes, 20 de abril de 2010

Para variar, una buena noticia: la publicación de Miguel, 15 años en la calle


UN CÒMIC: “MIGUEL, 15 AÑOS EN LA CALLE”
Publicado por Con cartones por la calle en 17 Abril, 2010


“Si este álbum tiene algún mérito es que es la fiel confesión de mi intento en estos años, de analizar los motivos de mi caida; el porque he aguantado tantos años en la calle siendo consciente siempre -a pesar de mi dependencia del alcohol-, de que con mi alma anclada en el pasado, cada vez me sería mas difícil saltar el abismo que me separaba de la vida que corría paralela a mi, y terminaría siguiendo errante y desorbitado por el resto de mi vida. (continúa)“

Con estas palabras comienza Miguel Fuster la presentación que hace de su cómic, “Miguel, 15 años en la calle”, en su blog http://miquelfuster.wordpress.com/ y que acaba de publicar la editorial Glénat.

A Miguel Fuster le ví en la calle por primera vez el día 25 de Octubre del año 2004. Por entonces mi compañera de calle era Ester. El 15 de Noviembre le volvimos a ver y ese mismo día, por la tarde, bajaba a Riereta y Miquel Juliá le ofrecía una pensión para dormir y la aceptó.
Así comenzó su proceso de salir de la calle.
Antes, habían estado otras organizaciones, otras gentes.
El “mérito” de Arrels consistió en haber estado allí, a través del equipo de calle, en el instante justo en que Miguel había decidido, esta vez sí, dejar la calle.
Se encontró con que alguien le tendía la mano, en el momento preciso en que él estaba dispuesto a tomarla. Luego, toda la Fundación daba continuidad a este primer paso y ya no le abandonaría en su acompañamiento, animando y cubriendo sus espectativas.
Hoy toda la familia de Arrels nos sentimos contentos con y por Miguel que ha cumplido su ilusión: Rencontrarse con el profesional del cómic que siempre ha sido.
¡¡¡FELICIDADES, MIGUEL!!!

Más información:

A partir del 16 abril encontrarás el còmic en todos los FNAC, en la Casa del Llibre y en librerías especializadas de toda España.
23 abril pásate por la llibreria Continuarà (Via Laietana, 29 Barcelona ) donde Miguel Fuster firmará su cómic.
Del 7 al 9 de mayo visita el Saló del Còmic de Barcelona, donde será uno de los autores convidados.

lunes, 19 de abril de 2010

La hegemonía conservadora, un artículo de Josep Ramoneda en El País

LA HEGEMONÍA CONSERVADORA

Será casualidad, pero no deja de ser sospechoso que haya sido en el momento en que el juez Garzón ha incomodado a la derecha cuando la justicia se ha lanzado contra él. Tan jaleado cuando puso a Felipe González contra las cuerdas por el GAL, se ha convertido en un indeseable que hay que apartar como sea de la carrera judicial cuando ha tocado, siquiera levemente, los crímenes del franquismo y cuando ha metido el dedo en las cañerías por las que circulaba el dinero de las amistades peligrosas del Partido Popular. Como informaba EL PAÍS recientemente, la última palabra, tanto sobre Garzón como sobre Gürtel, la tiene una mayoría de jueces emanada de la derecha. Una vez más, se confirma que, en este país, la izquierda tiene el gobierno de vez en cuando, pero los poderes reales los tiene casi siempre la derecha.

La larga travesía del desierto que tuvo que pasar la derecha posfranquista consolidó la idea de que el electorado español está escorado a la izquierda. De lo cual algunos deducen apresuradamente una cierta hegemonía ideológica de ésta. La apreciación se basa en la autoubicación de los ciudadanos en el eje derecha-izquierda, en las encuestas de opinión, que da la máxima concentración en el área del centro-izquierda. Y en la aparente pervivencia en el lenguaje político de los tópicos de la corrección política de izquierdas. Ambas cosas se explican por la propia historia de la Transición: el discurso que venía de la izquierda antifranquista (así como el de los nacionalismos periféricos) tuvo, ante las dudas de una derecha que necesitaba reinventarse, una capacidad de contaminación superior a lo que realmente representaba. La aplastante victoria del PSOE en 1982 dio a la izquierda una apariencia hegemónica que tardó en desdibujarse por el estado de confusión de una derecha acostumbrada a mandar.

Sin embargo, la izquierda no ha sido capaz de construir una hegemonía social real. Más bien al contrario: en la oleada de los años de la liberalización económica general, los socialistas cedieron gran parte del poder económico público al sector privado. El poder del Estado se centra en los sectores regulados, un territorio siempre opaco del poder económico, donde abundan los lobbies y los cambalaches. En la justicia no ha habido reformas estructurales de fondo que pudieran modificar las dinámicas sociales y las inercias gremiales que le dan una base indefectiblemente conservadora. En la crisis de los medios, el Gobierno Zapatero ha conseguido algo insólito: que en el espectro televisivo quede una mínima presencia de la izquierda. No hay hegemonía que no pase por el dinero, la justicia y los medios de comunicación. En realidad, la izquierda española, versión Felipe González, desdeñó pronto cualquier intento de hegemonía ideológica. Simplemente, se adaptó y se centró en mantener la hegemonía política. El gobierno más ideológico que ha habido en la democracia española ha sido el de José María Aznar. Él sí trabajó para hacer triunfar un proyecto con voluntad de ser socialmente hegemónico: la revolución conservadora.

Felipe González tuvo que asumir la construcción de un marco de orden y de bienestar que asentara y ampliara a las clases medias españoles. Éstas, una vez consolidadas, fueron un excelente terreno abonado para la hegemonía conservadora. Y así el PP fue conquistando el electorado urbano que, inicialmente, parecía que le era ajeno. Zapatero llegó con ruido. Con banderas ideológicas de acentos republicanos, que se han deshinchado definitivamente con la crisis. Jugó un antiamericanismo primario que le dio dividendos inmediatos, pero que tenía fecha de caducidad. Con su política de ampliación de los derechos de las personas, sintonizó bien con los sectores más avanzados de la sociedad y consiguió que se extendiera una imagen retrógrada del PP. Pero no tocó ninguno de los poderes reales. Y entró directamente en la lógica económica dominante: de la cultura de la redistribución a la cultura de la productividad, que rompe los esquemas derecha-izquierda y abre la vía a lo que Albena Azmanova llama "xenofobia económica", expresión de dos nuevas líneas de conflicto: entre autóctonos y extranjeros, entre empleados y desempleados. España ha formalizado su modernización en materia de costumbres, la ciudadanía está irritada contra las élites, por el desconcierto del poder político y por la soberbia del poder financiero, pero es más conservadora porque el miedo a perder posición se ha extendido. Y en la batalla del miedo, la derecha siempre es más descarada y eficiente.

JOSEP RAMONEDA, en El País (07/03/2010)

viernes, 16 de abril de 2010

Dedicado a todos aquellos que, durante estos días, se están llenando la boca de guerra civilismo:



Os van a dar por el puto culo, no pasaréis¡¡¡


NOTA: Me pongo a vuestra altura. Estos son mis argumentos.

jueves, 15 de abril de 2010

Los Planetas también


El disco salió ayer, y hoy ya se lo han descargado sin pagar miles de personas, ¿les duele?
J: A mí personalmente no me parece mal, pero lo cierto es que sí que pagan. Pagan a Telefónica o a la operadora de turno. Yo estoy encantado de que la gente nos escuche, aunque sí me gustaría que una parte de todo ese dinero nos llegara. Y de momento no llega. Yo estoy encantado de que la gente nos escuche, aunque sí me gustaría que una parte de todo ese dinero nos llegara.
F: Habría que cambiar la ley.

Un pequeño porcentaje de esas facturas de las operadoras sería una buena ayuda...
J: ¡Uf! Sería la edad de oro de la música.

(El resto de la entrevista, aquí)

miércoles, 14 de abril de 2010

martes, 13 de abril de 2010

Entrevista a Michel Bauwens en Público: "El mercado beneficia de la crestividad social, pero sólo devuelve precariedad"

Michel Bauwens es ensayista e investigador. Ha trabajado para las universidades de Amsterdam y de Dhurakij Pundit (Tailandia). Ha sido director de la revista digital Wave y del newsletter Pluralities-Integration. Es fundador y promotor de la Fundación para las Alternativas Peer-to-Peer (Foundation for Peer-to-Peer Alternatives). Ha escrito varios libros sobre cultura, tecnología y nuevos modelos de negocio.

El establishment del copyright se defiende repitiendo un cliché: quienes critican el modelo actual sólo son un puñado de consumidores irresponsables que quieren “todo gratis”, sin respeto alguno por el trabajo de los creadores. Pero en el movimiento por una cultura libre se están pensando y ensayando alternativas que vayan realmente a favor de los creadores, sin perjudicar el hecho social básico que es compartir.

¿Qué son las dinámicas peer to peer?

Las dinámicas peer to peer (entre iguales) son procesos sociales en los cuales quienes forman parte de una red distribuida pueden sumarse libre y voluntariamente a la búsqueda de objetivos comunes. Son procesos que están surgiendo en cada pliegue de la vida social, como un tercer modo de crear valor más allá del mercado y de lo público. Implican una revolución en lo que concierne a la producción, el autogobierno y la propiedad.

¿En qué sentido?

En primer lugar, ahora tenemos la posibilidad de producir movidos por nuestra pasión y auto-organizando nuestros propios recursos, más allá de las formas coercitivas (esclavitud o vasallaje) o basadas simplemente en el propio interés (el intercambio capitalista). En segundo lugar, el gobierno entre iguales, es decir, los medios que un grupo de pares elige para gobernarse a sí mismos cuando decide producir un recurso común, no es representativo, sino que los participantes co-deciden de forma directa. Por último, la propiedad entre iguales, esto es, el marco institucional y jurídico escogido para proteger el valor creado comunitariamente de la apropiación privada, está dirigida a facilitar el uso más amplio posible y equilibra el derecho colectivo con el individual (pienso por ejemplo en la General Public License del software libre o en licencias tipo Creative Commons).

El mercado, la jerarquía o la democracia son tres medios diferentes de asignar recursos escasos. Pero mientras nos encontremos en un campo inmaterial, cultural o de conocimiento, en el que todo se puede copiar sin costes, cualquiera en cualquier parte del mundo puede agregar voluntariamente su trabajo y se pueden coordinar proyectos muy complejos mediante la adición del trabajo voluntario realizado por distintos individuos en distintos lugares.

Todo esto es muy novedoso y podría convertirse en la lógica central de una nueva sociedad.

(Para seguir leyendo esta entrevista, pincha aquí)

lunes, 12 de abril de 2010

Concentración

Me llega un mensaje de correo electrónico con esta imagen y este texto:

Posiblemente sea inminente la suspensión de Garzón. Ésta nunca se habría producido si no hubiera metido sus narices donde la Transición sólo echó mierda: en los crímenes del franquismo. Tras muchos años de ejercicio judicial ninguna de sus decisiones impulsó su inhabilitación... Todo es posible en este país menos tocar a nuestros criminales.Por eso se está promoviendo una concentración frente a la Audiencia Nacional para el día en que sea suspendido Baltasar Garzón. A las 20h en la calle Génova.Si la inhabilitación se produce más tarde de esa hora, la concentración será al día siguiente.Se lo debemos a tantas víctimas del genocidio, a tantas personas que lucharon con su vida, con años de prisión y tortura, con el exilio... No con nuestro silencio.
¡Pásalo!

A dios rogando y con la porra...