lunes, 15 de marzo de 2010

Tienes un enemigo

Tienes un enemigo

Lo que ganas le es indiferente,
mientras gane aún bastante de ti.
Lo que gastas le es indiferente,
mientras le compres a él.
Lo que compras le es indiferente,
mientras decida si tienes un aspecto decente.
El aspecto que tienes le es indiferente,
mientras tus pelos no sean demasiado largos.
Lo largo que son tus pelos le es indiferente,
mientras cierres el pico.
Tu opinión le es indiferente,
mientras trabajes como un negro para él.
Lo que dices contra él le es indiferente,
mientras no hagas nada contra él.
Dónde tienes que trabajar le es indiferente,
mientras no veas donde él holgazanea.
Dónde vives le es indiferente,
mientras pagues puntual el alquiler.
Qué hit oyes le es indiferente,
mientras bailes a sus aires.
Qué película policíaca ves le es indiferente,
mientras no se la apliques a él.
Intenta hablar con él,
sólo sabe vociferar o acariciar.
Intenta tratar con él,
ríe y te fríe.
Antes de transferir sus bienes
antes de desaparecer,
prefiere aniquilar el mundo
y a ti con él.
Tienes un enemigo:
otra vez se preprara
y te mata sin tino
mientras te dejes matar.

F.C. DELIUS. Literatura de agitación y propaganda. Selección, traducción, prólogo y notas de Antonio Regales, Ediciones de la Torre, Madrid, 1981.

Con las recientes campaña y contracampaña a propósito de a quién cojones le corresponde arreglar todo esto, recordé este poema que leí en el blog de David González, Todo lo demás son palabras. Es un poema que me pone los pelos de punta. Pero tengo que confesar que cuando leí estos versos: "Lo que dices contra él le es indiferente/ mientras no hagas nada contra él", me planteé qué utilidad puede tener, más allá del desahogo y cierto consuelo encontrado en la compañía, un blog como éste. Y la conclusión, como cuando me hago preguntas parecidas con la poesía, fue más o menos esta: es que si no lo digo, reviento.

Y no creo que reventar fuera de utilidad para nadie; todo lo más, me haría bastante daño a mí misma.

5 comentarios:

Neorrabioso dijo...

Claro que son útiles estos desahogos, aunque no sean de una utilidad inmediata. Ni la poesía ni la escritura cambian el mundo "de repente", pero sí que producen, como dice mi no siempre admirado Gamoneda, "una intensificación de la conciencia". Nadie se hubiera atrevido hace veinticinco años a proponer las reformas laborales o el aumento de la edad de jubilación que se proponen ahora; nadie se hubiera atrevido hace diez años a sugerir que los inmigrantes no deben tener los mismos derechos sociales o deben ser repatriados en el caso de que cometan un delito. Existe un monstruo llamado "opinión pública" al que tanto los políticos como los grandes popes empresariales/financieros le tienen mucho miedo e intentan modearla a su antojo (no siempre lo consiguen). El problema es que, al menos en mi caso, todo aquello en lo que creo ha sufrido un retroceso en los últimos diez años; mi posición dentro de la "opinión pública" cada vez es más minoritaria.

Abrazos. Si todo dios escribiera un ESTOYJARTO cada semana, fuera en el sentido que fuera, algunos tendrían muchas razones para estar preocupados.

Hasta pronto.

Sociedad de Diletantes, S.L. y Casilda García Archilla dijo...

Además de lo que dice Neorrabioso, añade que decir, pensar, ser crítico, es siempre útil contra el apoltronamiento de la conciencia.
No es sólo deshagorse sino incidir en, pensar y hacer pensar.

Y por supuesto, decir NO ESTOY DE ACUERDO, aunque parezca que les da lo mismo.

¿La "opinión pública" se ha hecho conservadora?: caña a la omnipresente opiniónpública.

La tontada de campaña de los empresario y compañía, ha intentado convertirse en la opinión pública. Pero les ha salido la gente respondona. Han fracasado. ¿Les da lo mismo? Supongo que no. Aunque no les haya dañado sus bolsillos, al menos en este caso se les ha puesto en su sitio.

Ya es un logro, y todo gracias el expresarse, al desmontar con las palabras los mensajes manipuladores.

Javier Belinchón dijo...

Estoy de acuerdo con Batania.
Además, si decimos que la palabra no sirve (y fíjate que yo a veces soy muy pesimista) y no cambia nada tendríamos que tirar media historia al suelo (o toda). Se me ocurren muchos libros que han dado pie a que la gente se moviese: Desobediencia civil, Sobre la libertad, El Segundo Sexo, Aeropagítica,... Y qué no habrán hecho en nosotros Salinger, Bukowski, Kerouac, Kesey, Orwell, Huxley,...

Besos.

Verónica Cernadas dijo...

a mí me pasa lo mismo, si no digo ciertas cosas, reviento; pero veo la poca repercusión que tienen mis palabras, lo poco que a mis 30 amigos de facebook, por ejemplo, les importa( alguno a veces dice "flipo" mientras la mayoría abre galletitas de la suerte y juega en granjas, dirás: vaya amigos)es útil como medida antirreventones pero también pone de muy mal humor enterarse de ciertas cosas; creo que las palabras eran más fuertes antes, ahora internet está lleno de protestas, grupos, iniciativas...pero las élites hacen lo posible por despreciar lo que aquí pasa, que si cualquiera hace periodismo, que si cualquiera escribe sin la bendición de un editor, etc...cuanto más sé más negro lo veo todo, yo ya era crítica con 14 años, ahora sólosoy profundamente pesimista... pero sé que hay que seguir, aunque sólo sea por mantener la higiene mental...

Ana Pérez Cañamares dijo...

Bueno, claro, estoy de acuerdo con vosotros. Si no, no estaría aquí.
De hecho, entre todas las tonterías que suelen decir los escritores reconocidos, hay dos que me molestan especialmente: 1) que escribir es una tarea inútil (siempre que leo esto pienso "no te jode, pues deja de escribir tú y deja paso a los "útiles", y 2) "yo escribo porque no sé hacer otra cosa" (va a ser verdad que eres un inútil).
Lo que pasa es que a veces me puede la rabia, la impotencia, el pesimismo... y no os digo lo que me dan ganas de hacer, porque es delito.
En cualquier caso, gracias por vuestras clarificadoras palabras, y por estar ahí.