jueves, 4 de marzo de 2010

España no ha caído en una crisis, siempre lo ha estado

A pesar que soy de letras, últimamente me ha dado por leer periódicos económicos, ésos de color sepia, y ya empiezo a entender, con cierta reserva, de dónde viene este enorme agujero en el que nos hemos metido.

El problema de España es que ha estado soportando, durante muchos años, un sistema falso, un decorado, una mascarada de aparente bienestar que permitía al país vivir de las rentas (y nunca mejor dicho, porque hemos vivido tan holgadamente gracias a los créditos). Como digo, el problema es que este país, que produce por debajo del nivel de Europa, que no tiene exportaciones consistentes, que tiene una cifra elevadísima de funcionarios, liberados sindicales y políticos corruptos, no puede soportar una crisis internacional. Es imposible.

Lo que no es de recibo es que en este país de listillos, pícaros y sinvergüenzas, los funcionarios (que producen lo que producen...), por el mero hecho de aprobar un examen, tengan los beneficios y ayudas que tienen (y me refiero, sobre todo, a los puestos administrativos). Lo que no es de recibo es que vivamos en un país donde la clase política no tiene ninguna categoría intelectual y encima, debido a la Ley de Partidos, la financiemos nosotros. Lo que no es de recibo es que en un país con una ínfima cultura cinematográfica la industria del cine la pague el Estado. Lo que no es de recibo es que un país en crecimiento viva de un sector, el inmobiliario, que es falso, está hinchado, y que encima, debido a nuestra baja educación y nuestro retraso democrático, nos creamos que podemos soportarlo. Lo que no es de recibo es que tengamos un Gobierno que pretende igualar las políticas sociales a las de Gran Bretaña o los países nórdicos cuando las arcas estatales están vacías (televisión sin publicidad, cheque bebé, los famosos 400 euros electoralistas que ahora nos deducen de nuestra nómina, etc; políticas que están muy bien sólo en caso de ser realmente aplicables).

La crisis no es algo nuevo, España siempre ha estado en crisis con respecto al resto de Europa, y del mundo, pero era algo que se podía enmascarar guardando la basura debajo de la alfombra (burbuja inmobiliaria, fondos FEDER, etc). Aznar y Rato presumían de su impecable gestión, ésa de la que ahora son tan culpables como el oficinista Zapatero, un gestor incompetente donde los haya. Pero ahora han llegado las vacas flacas y está quedando patente la mierda de país que somos y que siempre hemos sido: un país de inútiles, modorros y trepas, un país que no ha sabido darse cuenta (y tiempo hemos tenido desde el año 96) del falso bienestar en el que hemos vivido... ése del que todos nos aprovechábamos para comprar un pisito al triple de su precio...

¿Y ahora qué? ¿Cómo vamos a saldar el déficit público con una población envejecida, llena de pensionistas y con cuatro millones de parados? ¿A qué sector hemos de apelar? ¿Qué es lo que podemos importar? La respuesta es nada, absolutamente nada. El plan de economía sostenible del Gobierno es, como siempre, una buena idea. Pero, también como siempre, no puede llevarse a efecto a corto plazo. ¿Y cuál es la solución que ha encontrado el Gobierno ante tal panorama?: subir el IVA, el IRPF y elevar la edad de jubilación. Y, aunque sea injusto, que lo es, parece la única vía posible para tapar el agujero. Como de costumbre, vamos a pagar justos por pecadores.

El mayor problema del Estado respecto al déficit de las arcas públicas reside en el funcionariado. Somos un pueblo joven y caprichoso, sin conciencia global, sin historia democrática... aquí cada uno mira para lo suyo. El funcionariado de este país está mal asumido, mal entendido, habría que meterle mano a ese ochenta por ciento de sinvergüenzas y vagos desmotivados que campan a sus anchas por la Administración, sin producir absolutamente nada y gastando a espuertas el dinero de todos (y, repito, me refiero sobre todo al funcionariado administrativo). Pero si a los funcionarios les tocasen su estatus los sindicatos pararían el país con una huelga general. ¿Y entonces qué?

La única solución que veo es empezar desde cero. Implantar una conciencia colectiva, enseñar al pueblo español quién es y a qué aspira. Y así, con el esfuerzo de todos, podremos empezar de cero con una economía sostenible y coherente; siempre dentro de la medida de nuestras posibilidades, que son muy pocas (no somos Italia, mal que nos pese, no exportamos coches, ni moda, ni diseño, ni piel... exportamos naranjas). Pero, por desgracia, me temo, tendrán que pasar varias generaciones hasta que la mentalidad española, el problema de todos los males, se haga verdaderamente europea (al menos en términos económicos) y podamos jugar al mismo nivel que lo hacen los países democrática y económicamente desarrollados. Sí, lo siento mucho, pero nosotros no lo estamos. O eso hemos demostrado.
MARIO CRESPO

4 comentarios:

Mercedes dijo...

El problema es que no se invierte en capital humano. Así de sencillo. Un país es sus gentes, y si están mal educadas...
Saludos.

Sociedad de Diletantes, S.L. y Casilda García Archilla dijo...

Disculpa: no quiero enzarzarme, pero... ¿por qué siempre que hay crisis la culpa la tenemos los funcionarios y cuando todos van bien no se acuerda nadie de nosotros -ni de nuestros sueldos congelados desde la anterior crisis-?

Quizá habría que hacer limpieza en las administraciones, sí, pero empezando por el montón de asesores y cargos de confianza que están allí no se sabe para que. Y que no son funcionarios, o no están en esos puestos por serlo.

De todas maneras si el resto de los españoles quiere hacer un barrido en las administraciones y que nos echan a todos a la calle, que no es la solución**, ¿cómo van a funcionar los servicios públicos?, ¿privatizándolos?

** Lo que hay que pedir y siempre, es que TODOS tengamos un puesto de trabajo digno y seguro.

Desde mi puesta de administrativa, considero que estoy haciendo un SERVICIO público al público.

Casilda García Archilla

Mario dijo...

Lee bien, Casilda, querida. Nadie está diciendo que la culpa de la crisis sea de los funcionarios.
Está claro que el funcionariado debe de existir. Pero un funcionariado bien entendido. Y ahí viene el leit motiv de este artículo: el problema es la educación: a los españoles nos dan la mano y cogemos el brazo...
De todas formas, si eres funcionaria, cumples con tu trabajo y estás motivada, no sé por qué ha de molestarte el artículo. Lo que debería molestarte es ver como algunos de tus compañeros se pasan siete horas holgazaneando.
Yo también trabajo en la Administración. Y tengo la conciencia bien tranquila.
Saludos

Sociedad de Diletantes, S.L. y Casilda García Archilla dijo...

Este blog es estamos hartos ¿no?:
Pues yo estoy harta de oir ese tipo de comentarios, generalizadores y demagógicos,sobre los funcionarios.. en tiempo de crisis (y no es esta la primera que hay una crisis).

En cualquier caso, el origen (y los beneficiarios) de la burbuja financiera e inmobiliaria, no han sido precismente los funcioeso.

Apunta más arriba: bancos, inmobiliarias, constuctoras y to quisque que cobrara en negro -incluidos los políticos corruptos- o trabajara en sectores sumergidos, son los que han podido hacerse con el pastel inmobiliario: gente con sueldos muy bajos, con ingresos campseanos, ha hecho un emporio de pisos y pisitos a base de explotar a sus inquilinos.

El problema no es que haya muchos funcionarios, sino que se han crado trescientas mil administraciones, que triplican la legislación y la normativa hasta extremos delirantes (y el número de funcioesos): pero eso es lo han hecho los políticos, no los funcioesos.