miércoles, 10 de marzo de 2010

El éxito del marketing de estodeberíanarreglarlolosquelojodieron

Por lo que vamos observando, el éxito del marketing de “esto deberían arreglarlo los que lo jodieron” es que no hay marketing. Es la reacción espontánea de todos aquellos que se sienten indignados por los mensajes hipócritas de la campaña –planificada, organizada y bien dotada económicamente- de la Fundación Confianza que agrupa a la “crème de la crème” de las empresas cotizadas del IBEX 35.


El éxito de “esto deberían arreglarlo los que lo jodieron” es el El fiasco del marketing de estosololoarreglamosentretodos.org. Es una especie de ying yang, de dos fuerzas aparentemente opuestas y complementarias que se encuentran. Es la visión 2.0 contra visión 1.0. Son opuestos pero interpendientes –no puede existir el uno sin el otro- y se consumen y generan mutuamente en equilibrio dinámico –cuando uno aumenta el otro disminuye-.


Son las redes sociales contra la web estática. Son, por un lado, las personas que interaccionan socialmente, que manifiestan públicamente su rabia y desencanto con el “sistema” con todas sus tonalidades sociales, con sus perfiles borrosos que no son sino que están rebelándose contra una situación que consideran injusta. Son personas que han formado un enjambre alrededor de un grupo y una página en Facebook y está dando lugar a otras iniciativas en blogs, redes sociales y páginas web abiertas.


Mientras que por otro lado, la propuesta es una web estática, blanco sobre negro, donde domina la oscuridad porque está cerrada. Presenta los mensajes de una serie de personajes públicos sazonados con una selección de opiniones de personas anónimas. Eso sí, con unos videos de gran calidad –ya lo decía Quevedo: poderoso caballero es don dinero-. Piden que te sumes a la campaña aportando tú correo electrónico y nombre para recibir correos electrónicos con “buenas noticias de la semana” como si fuese una medicación de pequeñas píldoras para mantener el nivel de optimismo. Una especie de Prozac digital contra la depresión.


En la web dicen que ya llevan 60.625 adhesiones, es un contador, detrás no se ve a nadie. En la red social, no hay contador, es un grafo social con 68.484 adheridos que sigue creciendo, son adheridos que tienen rostro, perfil y, sobre todo, su opinión.


En la web te proponen que les cuentes historias inspiradoras, que propongas ideas para “arreglar esto”. Historias personales y propuestas de ideas que caen en un pozo oscuro, hoy por hoy, nadie las puede ver. Nada es público –solo aparecen unas pocas noticias-, ni las adhesiones, ni las historias personales ni las propuestas de ideas. En la red social todo es luz, todo los que manifiestan las personas adheridas es visible, con todos sus matices.


A pesar de todo, la campaña “esto solo lo arreglamos entre todos” sigue con sus anuncios en la prensa de papel, en los spots publicitarios en la Televisión –hay dinero-, podrán aguantarla hasta que los patronos de la Fundación se cansen porque son sistema y estructura. La red social el grafo social del descontento durará lo que sus miembros quieran que dure. Pero, si algo ha quedado claro es que la Web 2.0 se ha impuesto a la Web 1.0 y que los responsables “técnicos” de la campaña del marketing de ideas deberían replantearse algunos de sus paradigmas. Entre ellos, empezar a entender que “cojones” es eso de la Web 2.0 aunque se hayan apoyado en herramientas y servicios web 2.0

(Artículo tomado de la web www.rizomatica.net)

1 comentario:

Mercedes dijo...

Internet es la pera. Cómo me alegro de que, por ahora, no puedan poner puertas al campo y que se pueda contraatacar estas campañas manidas y manipuladas de los de siempre. Yo tengo otros frentes abiertos, pero doy mi apoyo incondicional a la libertad de responder con argumentos en la red a todas las recetas rancias de los poderes.
Un placer venir a infromarme.
Saludos.