miércoles, 17 de febrero de 2010

Las chicas de La Sexta


En cuestión de televisión, prácticamente me bastaría, salvo alguna excepción, con que La Sexta fuera la única cadena que siguiera emitiendo. Entre las excepciones, hay alguna gloriosa, como Muchachada Nui, pero dado las horas a las que lo emiten, soy de las que me lo bajo y lo veo cuando puedo; o algunos documentales igualmente maltratados con horas de emisión intempestivas.

Como decía, de La Sexta saco casi todo lo que me interesa de la tele: noticias, fútbol y, sobre todo, humor crítico e inteligente. Creo que hay pocas cosas que agradezca más que el hecho de que me hagan reír mientras me hacen pensar, tal y como lo hacen, el Gran Wyoming (aunque él no se hubiera puesto el "Gran", se lo pondría yo), Buenafuente y, un poco por debajo, los chicos de Sé lo que hicísteis (personalizo en las estrellas de cada programa, pero soy consciente de que hay que incluir a todo el equipo que trabaja en El intermedio, Buenafuente y SLQH). Sólo por esta pandilla, a mi juicio, la tele sube enteros en dignidad e inteligencia, siempre sin dejar de sacarle punta a las indignidades de otros.

Pero hay algo que me jode especialmente de La Sexta, algo, por cierto, que hasta el propio Ángel Martín ha criticado en una entrevista (lo cual le honra). Y es que no entiendo por qué prácticamente todas las mujeres que dan la cara en La Sexta (presentadoras, periodistas, colaboradoras, humoristas) tengan que ser pibonazos. No les niego su profesionalidad, en algunos casos más que patente. Pero ¿no parece demasiada casualidad que todas TODAS tengan que ser tan guapas como modelos? Sobre todo cuando, por ejemplo, las reporteras de Sé lo que hicísteis se acercan a famosos extranjeros y demuestran que no saben hablar inglés. Eso sí, a muchos de ellos les da igual lo del inglés, les bata con alabar las piernas, los ojos o la sonrisa de la reportera de turno. Aunque el espectador se quede sin saber de qué coño están hablando.

Me parece que, primando el color de ojos de la entrevistadora sobre todo lo demás, entre todos le hacen flaco favor y demuestran poco respeto por el periodismo, los espectadores y las mujeres.

3 comentarios:

Javier Belinchón dijo...

Estoy de acuerdo contigo en que La Sexta es una cadena bastante interesante y que muestra otra manera de hacer televisión. Creo que Cuatro iba por el mismo camino pero se perdió entre tanto reality show y entre tanto espectáculo banal. La Sexta ha caído, sin embargo, en la moda de los realities tontorrones con eso de Generación Nini (un Gran Hermano más) pero mantiene una programación decente.

Creo que lo que les falta es, precisamente, más producción propia (tienen series a montones pero no programas que ellos mismos realicen: un programa de mañana, por ejemplo, o uno de tarde, alguno de investigación, etcétera.) aunque es comprensible debido a que son una cadena casi casi recién nacida.

También a su reciente nacimiento puede achacársele que sus informativos no cuenten con la solidez de los de otras cadenas.

Otros programas, como Sé lo que hicistéis, desde mi punto de vista, están bastante agotados (y no sólo por el placaje censor que le han hecho algunas cadenas) y, quizá, deberían buscarse nuevas fórmulas para cubrir esa franja.

A mí, como tú dices, me encantan Buenafuente (sobre todo) y Wyoming, lo malo es que Wyoming suele resultar ya un poco previsible en sus críticas y en la manera de lanzarlas (que conste que me parto con él cuando le veo).

Lo de las chicas a mí también me parece vergonzoso, sobre todo en una cadena que se supone a sí misma progresista y, en teoría más allá de prejuicios estéticos, etcétera.

(Curiosamente el otro día, un colega y yo hablábamos sobre la Sexta y comentábamos todo esto que digo)

Por cierto, yo también veo Muchachada por Internet jeje.


Besos.

Mercedes dijo...

YO me quedo con Buenafuente y Bones, lo demás, normalito. Lo de "las tías buenas", sí lo entiendo: venden más, y la sexta, como todas, tienen que sobrevivir.
Saludos.

Mayte Sánchez Sempere dijo...

Pues yo, sólo me quedo con Bones. Wyoming me hacía gracia hace 20 años, ahora es que no le puedo ver, tan siempre lo mismo y siempre igual. Y con Buenafuente me pasa un poco igual, que ya me aburre. No sé, creo que son demasiado adeptos al chiste fácil, a "si te metes con X, te partes". Las cien primeras veces igual te ries, después ya resulta previsible y aburrido.

(Yo, como siempre, llevando la contra... je je)

Un abrazo,
Mayte