martes, 26 de enero de 2010

ALGO DE ARTE-MUSEO D'ORSAY



"El pífano" de Edouard Manet





"Los acuchilladores de parquet" de Gustave Caillebote.







Estos días podeis disfrutar en la sala de exposiciones de la FUNDACIÓN MAPFRE de una magnífica selección de obras traídas directamente del Museo D'Orsay parisino, sobre impresionismo.

Empezaremos por partes.



El Museo de D'Orsay está considerado como la más grande y mejor pinacoteca de arte preimpresionista, impresionista y postimpresionista del mundo. Ubicado, dicho museo, en una antigua estación de ferrocarril, con una estructura acorde a la época de Gustave Eiffel, y próximo a la orilla del río Sena, hacen de él, un lugar delicioso para perderse por sus multitudes de salas o impactarse con la sala principal, vigilada por el antiguo reloj de la estación que aún se conserva en funcionamiento como el primer día.

Pues bien, desde las salas de este museo, se ha realizado una selección de artistas impresionistas, para abrirnos una pequeña ventana a todos los madrileños y a todo aquel que se quiera acercar a la capital, para disfrutar de estos lienzos. Es cierto que obras de Van Gogh, Gauguin y un largo etcétera, serían dignas de dicha muestra, pero no entrarían dentro del período que pretende abarcar, que no es otro que el impresionismo.

El impresionismo es un estilo pictórico que surge en París como contrapunto al academicismo que imperaba en los óleos de la época. Es verdad que hubo pintores precursores de este estilo, pero centrémonos en lo que nos ocupa.

Ya hemos dicho que el impresionismo trataba de romper con el academicismo, proponiendo una pintura cargada de pinceladas rápidas, ágiles, nerviosas, con las cuales captar el movimiento de las cosas, pues como ellos promulgaban: "las cosas no están ahí, quietas, para pintarlas. Se mueven."

Esta primera explicación sirva para entender los "brochazos" cargados de significado que trataban de dar a sus cuadros.

Además, la temática era totalmente distinta, eso se puede observar en los cuadros de Puvis de Chavannes: "La paloma" o " El globo"; es decir, temas mundanos, escenas cotidianas (rememorando tal vez las escenas caseras y cotidianas de los pintores flamencos) rompiendo por completo con los temas que trataba de imponer, a las bravas, la academia, que no eran otros que los temas mitológicos (repetidos mil veces).

En pocas palabras, los impresionistas fueron unos innovadores, rompedores de estética, incomprendidos, que tuvieron que reunirse en los talleres de unos y de otros, en los estudios, en las casas, para hacer eco de su obra, poco a poco, al mundo.

Es cierto que contaron con el apoyo de grandes intelectuales de la época, como es el caso de Émile Zola ( autor de la novela GERMINAL). Y se reunieron en casas de grandes pintores como Bazille o Fatin-Latour.

Pero aun así, y a pesar de todo ello, a veces, tenían que pintar esos temas tan académicos para lograr el pan de cada día. Lo otro, era su pasión, su instinto verdadero. Lo que les hizo y les ha hecho inmortales.


La obra que da nombre al movimiento impresionista es "IMPRESIÓN, SOL NACIENTE" de Claude Monet, la cabeza visible de todos ellos. Pero como en la compilación que ha realizado la FUNDACIÓN MAPFRE no está, os he dejado dos de mis favoritas: la de GUSTAVE CAILLEBOTE y la de EDOUARD MANET.

Que sepais que el grupo de pintores impresionistas fue amplio, y a día de hoy nombres como: DEGAS, RENOIR, MONET, MANET, CAILLEBOTE, BAZILLE, PISARRO, PUVIS DE CHAVANNES O HENRI DE FANTIN-LATOUR, os suenen.

Pues de todos y cada uno de ellos, bebe, el que quizá ha pasado a la posteridad con más renombre: VICENT VAN GOGH, y su colega PAUL GAUGUIN.

Pero eso, es otra historia.



Voltios dixit.