miércoles, 16 de diciembre de 2009

Bienvenid@ a Jartit@sdetó


Nace hoy este espacio con el fin de que cualquiera, ya sea en las entradas o en los comentarios, pueda decir de qué está harto. No queremos que sea solamente un lugar para la queja indiscriminada, sino para el debate, la reflexión, la denuncia y la protesta argumentadas. Para que nos desahoguemos, pero también para que nos consolemos, nos ayudemos y nos riamos, cuando haya motivo. Para que nos sintamos comprendidos, acompañados y para que, al menos, no se quede dentro y haga úlcera aquello que nos molesta, nos duele, nos humilla, en definitiva: aquello que nos jode. Bienvenid@ a este lugar en el que sentirse ciudadan@ y reclamar tus derechos.
Ana Pérez Cañamares

6 comentarios:

Julio Obeso González dijo...

Todo mi apoyo para esta iniciativa. ¡Anda que no va a dar juego! Desde ya te pido las claves que hoy me levanté, protestón, y "rabicundo" (que no sé muy bien lo que significa, pero mi madre nos lo llamaba cada vez que protestábamos) Buena singladura, Ana. Mi beso y mi abrazo de oso astur.
Julio

Thornton dijo...

Ana, me sumo desde este instante a tu blog. El motivo principal es que nos presenta Pepe Asperezas pero también porque me parece una idea original.
Me atrevo a hacer una sugerencia. Podrías sustituir la palabra "queja" por otra: denuncia, acusación...La gente que se queja quizá lo tiene merecido. Sé que el sentido es el de denunciar, pero la palabra está ahí. Un saludo.
Una primera denuncia: No me gusta la censura, ninguna.

Ana Pérez Cañamares dijo...

Sí, a mí la palabra "queja" también me hizo dudar... Pero creo que la palabra "denuncia" hay que ganársela con buenos argumentos... veremos hasta dónde llegamos, no?
Te aseguro que la censura tampoco me gusta, pero los insultos que manchan espacios que considero mi/nuestra casa, tampoco, y contra ellos quiero protegerme.
Veremos cómo va todo.
Bienvenido.

Adolfo González dijo...

Mi lejana amiga Ana, lo primero de todo, agradezco que hayas tenido la iniciativa de abrir y liderar este blog. La sociedad necesita gente así. Gracias.

Otro día, tal vez, si se me permite -como creo que así va a ser- pondré una larga lista de cosas que me ofenden.

Hoy, lo primero que se me ocurre denunciar es "La Vaquilla" de las fiestas de San Mateo de Cuenca (puede extrapolarse la denuncia a cualquier otro lugar donde se cometan esas barbaridades). Es un entretenimiento desconsiderado para con los animales, por parte de otros animales, nosotros, a priori más interesante que las vacas o los toros. Quiero aclarar que yo no soy antitaurino, ni tampoco aficionado a los toros, pero si me convencen puedo llegar a tolerar que un toro se enfrente a un torero -y viceversa- en una plaza destinada a ello, aun sin comprender ese "Arte". Pero el poner a una vaca sola a correr por una ciudad con miles de personas provocándola me parece un abuso y una total falta de consideración. Yo he visto a la vaquilla de las fiestas de San Mateo de Cuenca mareada, burlada, y sufrí por ella, así que me fui a casa para no seguir viendo eso. Como yo, tantos otros. Muchos abandonan la ciudad durante esos días.

¿Te imaginas que fuese al revés: un pueblo de vacas que ponga a un hombre enmaromado por una vaca, y que todas las vacas de ese pueblo corrieran delante de ese hombre, sin otro fin que el de divertirse a costa de su sufirmiento?

En fin, dicho queda.

Por otro lado, sólo me ha dado tiempo a leer lo de Gsus Bonilla respecto a los perros y yo, que tengo a un perro desde hace dos meses y que siempre recojo sus cacas cuando lo saco, también observo bastante mierda de otros perros, señal de que la gente, en general, es asquerosa. ¿Qué cuesta recogerla? Yo que sé, si se te olvida la bolsita, siempre te encontrarás alguna hoja en el suelo que te saque del apuro...Eso, me ha dado tiempo a leer eso y lo que denuncia Ana Vega, de lo que no me había enterado pero que es para echarse a llorar y tirar a la basura la esperanza en la humanidad.

Todas estas cosas llevan a pensar que podría ser mñás feliz haciéndome ermitaño, pero no sirvo para ello, porque ya probé la experiencia.

También quiero denunciar que se me haya acusado en algún blog -sin conocerme en persona- de realizar comentarios anónimos ofensivos. Hice alguno, pero no ofensivos. Hoy mismo comenté en el blog de Javier Das anónimamente a un poema de Trovador Errante. Algunos bloggers sacan las cosas de quicio. Mi único esfuerzo se centra en escribir, no en joder a los demás. Y la misma crítica que puedo aplicar a un poema tuyo, por ejemplo, me la aplico a mí mismo, antes que a nadie. Mi descontento con la escritura poética es inevitable, pero no tengo nada personal contra ningún blogger, pese a que me hayan sacado, arteros, crueles, en más de una ocasión, el mal genio que llevo en la sangre.

Te saluda, por encima de todos los malentendidos y demás tonterías, tu amigo, el ciudadano

Adolfo González

Adolfo González dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Adolfo González dijo...

Insisto en lo de los bloggers, para dejar cerrado ese tema, ya que me quedan quince minutos de sesión en el ciber y así quiero hacerlo.

Yo he recibido amenazas -las conservo en el e-mail, no con intención de mostrarlas, sino por ciero cariño que se les coge una vez que te acostumbras...-, amenazas de uno que queda de majete delante de todos, menos conmigo, en privado, vía e-mail. Y eso que a ese ni le dije ni le hice nada..., ni sé de dónde salió de repente con sus poemas horrorosos! No voy a decir quién es, porque ya le dije que siguiera su camino, pero siguió insistiendo en la estupidez no hace mucho tiempo. También hubo otro, antes, que tampoco quiero nombrar, porque, al parecer, quedó aclarado. Y alguno más, alguno más...

Es alucinante las falsas impresiones que se pueden crear en Internet... Yo soy un chaval de lo mejor, siempre lo he sido! Y de mí se quiso hacer creer lo contrario por parte de una pandilla de farsantes, pícaros, hipócritas..., cuando lo único que he hecho delante de ellos, mal o bien, ha sido entregar mi vida a la poesía.

Creo que todos, poetas o no, para avanzar, debemos decirnos las cosas a la cara, aunque duelan, sin preocuparnos de las consecuencias. Para que triunfe la inteligencia y no la violencia hay que saber digerir las críticas. Como a cualquier cosa, a eso se aprende.

Dime tú, o piénsalo: ¿cómo no declarar la guerra viendo cosas de esas continuamente cada vez que abres el correo, o al entrar en algún blog y ver que dicen de ti cosas que no son ciertas? ¡¿Cómo no declarar la guerra, Ana?! ¿Cómo creer, en esas circunstancias en las que me he visto, eso que dices en el alma disponible de que esto de los blogs es tan real como la vida misma...? ¡Si a mí, en la vida real, en la de la calle y la casa, nadie me dijo nunca que fuese la peor persona del mundo, ni que la tengo pequeña, ni que soy tonto, ni que soy un niñato, ni ninguna cosa de esas!

Para mí, Ana, lo importante es la persona. Todas los que me llegan a conocer de verdad se hacen amigos míos. Por algo será, ¿no?

Yo valoro a las personas por su comportamiento moral y a los poetas por sus versos. En caso de enfrentamiento, si tengo que atacar, ataco, pero de frente y con el cuchillo de la verdad, no con la provocación o la calumnia o el enredo (las únicas armas de los que me quisieron hacer mal prensa).

Nuevamente, gracias. Hasta luego.